Los Niños Héroes y el Monumento Olvidado
Publicación original: Novedades, 13 de septiembre de 1948.
Autor: LIC. OSCAR MÉNDEZ CERVANTES.
Temas: Niños Héroes, Chapultepec, Colegio Militar, monumento, memoria histórica y guerra de 1847.
Por LIC. OSCAR MÉNDEZ CERVANTES
Son innumerables los episodios en que el valor mexicano ha demostrado que aventaja o, cuando menos, no cede un punto a los heroísmos de los pueblos más valerosos de la historia antigua y moderna. Hay que decirlo así, sobriamente, serenamente; sin alardes patrioteros, pero con certidumbre fincada en juicios de rigurosa objetividad. Con sentido, nada más, de las realidades históricas. Las de México registran millares de ejemplos de un extraordinario rango heroico, a muchos de los cuales, dicho sea de paso, nosotros mismos, por espíritu de facción, nos hemos empeñado en desconocer.
Sin embargo, hay uno –indiscutido- en el que todos los credos políticos se han visto obligados a confluir con reverencia, sincera en la abrumadora mayoría, fingida en unos pocos increíblemente descastados. Pero aun en este último caso hay que recordar que la hipocresía es el homenaje de la mentira a los fueron de la verdad. Por eso es que los enemigos de la independencia de México –impedidos de descararse como tales- se han visto forzados a sumarse al culto patriótico de los Niños Héroes, quienes, puntualmente hoy hace ciento un años, murieron por defender esa independencia. Lo cierto es que nadie puede pasar por alto la gloria purísima de su sacrificio. Su heroica muerte pudiéramos decir que es un dogma de nuestro civismo. No es posible rechazarlo sin separarse, de una manera automática -y sobre todo, demasiado brutal y evidente- de la comunión en el espíritu de la Patria.
Ello no obsta para que los Niños Héroes sigan esperando el monumento prometido desde hace más de cuatro años y que debe ser digno de ellos por sus proporciones y calidad estética, y que aventaje por tanto, al tradicional pero pequeño que hasta hoy recuerda la epopeya al pie del cerro que le dio escenario. El año pasado, cuando poco faltaba ya para la conmemoración centenaria de la página heroica, se llevó al cabo un certamen que dejó la impresión de haber sido hecho a todo vapor, y en el que se premió un proyecto de monumento al que alguien encontró falto de la belleza adecuada. De todas suertes, cabe la pregunta: ¿qué ha sucedido con el monumento? ¿Por ventura se desechó el proyecto premiado en el certamen de marras? Y en tal caso ¿por qué no se convocó a nueva justa?
Sin propósito de ofender a persona alguna, fuerza es decir que en este asunto no se ha mostrado, en verdad, gran diligencia. Y ello no mueve a sugerir una medida que creemos práctica. ¿Por qué no transferir la encomienda de llevar a su urgente realización el monumento que nos ocupa, a instituciones que con toda certeza y por obvios motivos no dejarán “dormir” el nobilísimo propósito? Estamos seguros –todo México lo estará- de que si el Colegio Militar, así como la Asociación del Colegio Militar –agrupación benemérita, que reúne en su seno a todos los antiguos alumnos del glorioso plantel- se avocasen la tarea de dar al pueblo lo que el amor de éste a los Niños Héroes pide, lo lograrían en plazo relativamente breve. En ninguna otra institución o grupo de personas podrá encontrarse tan vivo el amor a los cadetes de Chapultepec del año 47, tan caldeado, tan caldeado, tan operante y tan hondo como en las dos que hemos nombrado.
¿Por qué, por qué no dejarles un quehacer tan grato al corazón de cuantos a ambas pertenecen? Es el único camino lógico para borrar con eficacia la incuria que hasta la fecha ha demorado, según parece, la realización de algo que no es por cierto potestativo, sino estrictamente obligatorio, y que en última instancia se debe a la Patria. ¡Ojalá que estas palabras, atentas y amistosas, deriven en buenos resultados, inclusive, puede muy bien ser, que la Comisión que ha venido actuando en este caso, y que, aparentemente cuando menos, ha sido morosa, reaccione, y ella misma, con el proyecto aprobado, se ponga sobre la marcha, a trabajar, a fin de que no encuentre un nuevo aniversario las condiciones que hoy imperan…
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