Incongruencias
Publicación original: Novedades, 19 de marzo de 1945.
Autor: LIC. OSCAR MÉNDEZ CERVANTES.
Temas: incongruencia, intelectuales, vida pública, México, coherencia moral, responsabilidad.
Por LIC. OSCAR MÉNDEZ CERVANTES
Alguna vez se ha de aludir, a esta grave dolencia mexicana. ¿Qué va a hacer la Nación con este lastre suicida de la incongruencia de quienes menos derecho tienen a ella? No puede persistir, sin daños tremendos, esa corrosiva ensalada de frutas buenas y frutas podridas que a diario nos muestra la información periodística y el trato de las personas. Cuando este equilibrio precario del sí es y no es se rompa, ¿de qué lado será ello? No es muy difícil adivinarlo.
He aquí un breve muestrario de incongruencias de actualidad:
El propagandista oficial de instituciones que predican la vuelta a las buenas costumbres, y que adolece de una enfermiza debilidad por las películas de ambiente dudoso, porque—dice- esas sí “muestran la realidad de la vida”. (Como si la realidad se confinase, toda ella, en los sucios héroes y las cerdosas intrigas amatorias a lo Zola o Baudelaire).
El sociólogo que antes de la guerra defendía la tesis corporativa y se creía autorizado para alzar el brazo en saludo romano por lo que de corporativo tenía el fascismo; y hoy, víctima de supersticioso terror hacia ciertos “tabús” políticos, ya no se atreve a establecer y aclarar las diferencias entre corporativismo y fascismo, guardando un extraño silencio sobre aquél.
El profesor que lee y ensalza a la peña de café las bellaquerías sin ingenio de Jardiel Poncela—sí, hemos llegado al repulsivo, forzoso extremo de tener que nombrarlo-, después de haberse atrevido a citar en cátedra, con erudición campanuda y solemne, los Diálogos de Platón o las Epístolas de San Pablo.
Los altos poetas; el uno con prestigios áticos en la pluralidad monárquica del apellido; el otro, póstuma voz de grupo insigne en pleitos de aves lacustres y aves nictálopes: uno y otro prestan clámide y persona para cortinaje y “atmósfera” de frecuentes “sets” mitinescos montados por los enemigos de toda Poesía, servidores de las Furias contra las Gracias: los camaradas del puño cerrado y la hegemonía del estómago.
El dirigente de juventudes que se embriagaba -1936 a 1940—con la música de flechas y rosas y luceros del himno falangista, y que hoy brinda o hace un obsceno guiño complaciente al que brinda por el derrocamiento de Franco.
Propulsores de institutos de beneficencia que se regodean en la casa oficial de los malefactores que, a su tiempo, les han de enviar abundantes menesterosos de los cuidados de su institución. Tantos, que a los benefactores habrá de dolerles la cabeza como si también a ellos se las hubiesen taladrado a “pioletazos”.
Atléticos campeones de “machismo”, en notorias alternancias innecesarias con campeones de “lo otro”… Antiguos adalides de la Fe, en amistades—difíciles de calificar- con quien otrora intervino en el asesinato del amigo y correligionario; e intentando, igualmente, en el “affaire” de los braceros, una inverosímil defensa del célebre sacrificador de católicos en la memorable jornada de Coyoacán…
La nómina sería por demás prolija y desagradable. Pero repetimos, tal irresponsabilidad de combinar lo contradictorio en articulaciones absurdas y chirriantes, a nada bueno puede conducir.
Ya se han representado comedias similares en escenarios europeos. El desenlace ha sido casi siempre repugnante. Y se ha resuelto en la claudicación, en la entrega de lo más sagrado: honra, familia, Patria y Religión.
Comentarios
Publicar un comentario